De Amor y de Muerte
Al entrar en contacto con las obras de Carlos Barberena, la primera sensación de uno de los cuadros me trasladó rápidamente a las imágenes de otros ángeles, al de García Márquez y el de Joaquín Pasos e instintivamente me puse a trabajar sobre esa primera impresión. Sin proponérmelo me inclino por el relato de ese granadino de ¨La Vanguardia¨ nicaragüense, del cual retome estas referencias.
¨El ángel pobre de Joaquín Pasos, tenía una expresión serenísima en su cara en cambio, una mirada muy atormentada en sus ojos limpios¨ .
¨Cuando caminaba, con su paso cansado, las puntas de las alas se arrastraban de vez en cuando en el suelo, ya estaban lastimosamente quebradas y daban ganas de recortarselas¨.
¨El ángel de Carlos Barberena tiene una expresión de grito atormentado, con una mirada de protesta en sus ojos lavados por lágrimas redentoras, con sus alas rotas por el calvario de la vida entregada y su posición de ascendiente libertad que invita a pensar en la alegría del Cristo crucificado y nos hace rememorar también escenas reconocidas del Cristo descendido en los brazos de la madre inconsolable y un pueblo aturdido alrededor¨. Pero además de una composición triptica que anuncia y denuncia, en la protesta simbolizada en el gesto común de su escenario, en el que hace presencia ¨el alarido de la raza¨…
Fernando López Gutiérrez.
Director Cultural de la Casa de los Tres Mundos.
Abril de 1999, Granada , Nicaragua.